Cómo hacer un presupuesto de jardinería o desbroce que el cliente acepte
Un buen presupuesto no es solo un precio: es lo que evita malentendidos, discusiones al cobrar y trabajos que se alargan sin cobrarse. Esta es la lista de lo que tiene que llevar, y cómo hacer que el cliente lo acepte rápido.
Las partes de un buen presupuesto
1. Tus datos
Nombre o razón social, NIF, dirección, teléfono y email. Con tu logo, si lo tienes: da confianza y hace que el cliente te recuerde.
2. Los datos del cliente
Nombre, teléfono y la dirección o ubicación de la finca. Si es una finca rústica, la referencia catastral evita cualquier duda sobre qué parcela es.
3. Número y fecha
Un número de presupuesto (por ejemplo, PG-2026-0001) y la fecha. Te servirá para encontrarlo y para que el cliente lo cite al pagar.
4. Qué vas a hacer, con detalle
Es la parte más importante y la que más se descuida. Explica:
- el tipo de trabajo (desbroce, limpieza de finca, poda, mantenimiento…),
- la superficie o las unidades (m², metros de seto, número de árboles…),
- qué vegetación hay y cómo se va a tratar,
- qué pasa con los restos (se trituran y quedan, se amontonan o se retiran),
- y qué no incluye, para que no haya sorpresas.
5. El precio
Puedes dar un precio cerrado o desglosarlo por líneas (desbroce, retirada de restos, desplazamiento…). El desglose ayuda cuando el cliente compara presupuestos; el precio cerrado es más sencillo para trabajos pequeños.
IVA, IRPF y total
Deja siempre claro si el precio lleva IVA o no, y muestra la base, el IVA y el total. El tipo general de IVA es el 21 %; si tienes dudas sobre si tu trabajo tiene otro tipo, consúltalo con tu gestoría.
Si tu cliente es una empresa o un profesional y tu actividad está sujeta a retención de IRPF, indica también la retención. Tu gestoría te dirá si te corresponde y qué porcentaje aplicar.
Recuerda que un presupuesto no es una factura: cuando termines el trabajo tendrás que hacer la factura con tu programa de facturación o tu gestoría.
Validez, forma de pago y condiciones
- Validez: “válido hasta el…”. Con 15 o 30 días es lo habitual; así evitas que te acepten un precio de hace un año.
- Forma de pago: transferencia (con tu IBAN), efectivo, Bizum… y cuándo: al terminar, a 30 días, un adelanto y el resto al final.
- Plazo: cuándo podrías hacer el trabajo.
- Condiciones del terreno: qué pasa si aparecen obstáculos que no se veían (piedras, chatarra, muros ocultos).
Cómo conseguir que lo acepte (y que quede claro)
Muchos presupuestos se pierden porque el cliente no llega a contestar. Tres cosas que ayudan:
- Mándalo pronto. El primero que responde suele llevarse el trabajo. Si puedes, hazlo desde la propia finca.
- Que sea fácil de leer en el móvil. Muchos clientes lo verán en el teléfono.
- Pon fácil decir que sí. Un “acepto” por escrito, con fecha y firma, evita discusiones después.


Presupuestos que vuelven firmados
PaisaGest rellena tus datos, calcula IVA e IRPF, pone validez y forma de pago y te da un enlace para que el cliente lo acepte firmando en su móvil. Tú recibes el aviso.
Ver planes · desde 17 €/mesLista de comprobación antes de enviarlo
- ¿Están bien tus datos y los del cliente?
- ¿Se entiende qué vas a hacer, en qué finca y con qué superficie?
- ¿Dice qué pasa con los restos y qué no incluye?
- ¿Se ven la base, el IVA (y el IRPF si corresponde) y el total?
- ¿Tiene fecha de validez y forma de pago?
- ¿Tiene un número para encontrarlo después?
- ¿Le has puesto fácil aceptarlo?
¿Y el precio? Si haces desbroces, en la guía del precio por m² te explicamos cómo calcularlo para no perder dinero.